23 junio 2020

Bienvenidos los conflictos

Cuentan que un maestro hindú estaba rezando para que se cure un niño en una familia. Un amigo del padre, al observar la escena, le comenta en voz baja:

  • ¿Qué haces creyendo en esta estupidez? ¿Cómo unas palabras lo van a curar?

El maestro oye estas palabras y se voltea con fuerza hacia el amigo y le dice:

  • !Eres un idiota, un estúpido y un ignorante!

El amigo se pone totalmente rojo y empieza a sudar. El maestro termina diciéndole:

  • Si unas palabras te pueden poner totalmente rojo y hacerte sudar, también pueden sanar.

Similarmente, las palabras en un conflicto nos pueden hacer sudar, ponernos rojos, y hacernos pasar un momento muy desagradable. O pueden ayudar a sanar, construir y destrabar.

Cómo usamos las palabras, es decir nuestra comunicación, es fundamental para manejar y resolver conflictos.

En una investigación, se descubrió que 50% de la rotación voluntaria de la empresa se debía a conflictos no resueltos. En otra investigación, descubrieron que 30% del tiempo de la gerencia se pierde en mal manejo de conflictos.

Si tuviera que pensar en la habilidad más importante para resolver y manejar conflictos sería el concepto de que siempre hay dos historias, la nuestra y la del tercero. Suena tan simple, pero es difícil de aprender. Cuando nos sentimos agredidos, asumimos automáticamente mala intención y nos defendemos de la amenaza. Pero la verdad que casi siempre no hay mala intención, sino falta de comunicación o malos entendidos.

Asuma buena intención y antes de reaccionar escuche la otra historia. Verá como los conflictos se resuelven con facilidad.